¿Qué incluye?
- Masaje terapéutico: para contracturas, sobrecargas y tensión muscular. No es un masaje de relajación: busca un objetivo concreto.
- Movilizaciones articulares: movimientos suaves y controlados para recuperar el rango de movimiento de una articulación rígida.
- Manipulaciones: técnicas rápidas y precisas sobre una articulación (las del “crujido”). Solo se aplican cuando están indicadas y tras descartar contraindicaciones.
- Estiramientos y técnicas miofasciales.
¿Cuándo puede ayudarte?
- Dolor de espalda (lumbalgia) y de cuello (cervicalgia).
- Contracturas y sobrecargas por trabajo, estrés o postura.
- Rigidez articular.
- Dolores de cabeza de origen cervical.
Lo que la hace funcionar
La terapia manual alivia, pero lo que hace que la mejora dure son los cambios que tú mantienes en casa. Por eso siempre te llevas ejercicios o pautas sencillas.